Con base en estos principios, puedo decir entonces que mi trabajo se basa principalmente en la figura humana.Desde el punto de vista formal y simbólico busco plasmar al ser humano en su condición íntima. Es decir, al hombre y su relación consigo mismo, y no la relación del hombre con su medio, lo que él es como individuo fuera de cualquier contexto social, político, cultural, histórico u otro, enfrentándolo a sus propios sentimientos, a su propia impotencia, a su desnudez, a su vulnerabilidad y a su dualidad.
Esas dualidades humanas: pasión-reflexión, consciente-inconsciente, sentimiento-razón, etc., son principios fundamentales que, en mi opinión, definen al hombre. En mi trabajo trato de manifestarlas por medio de figuras construidas rigurosamente desde el punto de vista anatómico y de factura realista aún cuando a menudo el tratamiento colorístico de los cuerpos resulte a veces mucho más expresionista, que coexisten en un espacio totalmente abstracto e intuitivo, opuesto, tal vez, a las formas racionales que tienden a descomponerse, desvaneciéndose en el espacio.
En la escultura, la misma dualidad o yuxtaposición de lenguajes se manifiesta por medio de las tantas piezas y texturas que conforman las figuras: fragmentos de experiencias, vivencias, elementos exteriores y tantas otras cosas que integran finalmente al individuo, enriquecido, definido y fragmentado por los mismos elementos que lo componen.
Mis obras se sirven de la figura humana como pretexto para generar espacios atemporales que no se relacionan directamente con ningún contexto concreto; ellas centran la atención sobre el ser humano y su mundo interno y personal.
Una variada red de influencias
En cuanto a las influencias plásticas y vivenciales que hoy en día hacen parte de mi obra, en mi mente se aglutinan cientos de obras de arte y de artistas, grandes maestros y otros no tan grandes, de los cuales a menudo sólo están presentes en mi memoria las imágenes de algún cuadro o un fragmento de una obra cuyo nombre o autores se han difuminado.
Así como los fragmentos y piezas que construyen mis esculturas, el artista se compone de un sin fin de influencias, de artistas y de imágenes, de paisajes reales o imaginarios, de objetos, de retazos de cuadros y texturas.
Resulta imposible siquiera imaginar que hoy pueda haber un artista que no tenga a Picasso dentro de sus influencias. Él es quien encabeza mi lista junto a Duchamp, no tanto porque trate de incorporar su estética o sus conceptos a mi obra, o porque trate de continuar alguno de sus lineamientos, sino porque ellos definen el arte del siglo XX, y porque cualquier posición estética o relativa a la plástica contemporánea, se estructura inexorablemente en relación con ellos.
Mi primera gran influencia fue y seguirá siendo Miguel Ángel, su Capilla Sixtina basada en la sumisión del hombre ante la divinidad, y los Esclavos que, en mi opinión, son las primeras esculturas “modernas” de la historia - según la modernidad del siglo XX-, adelantadas cinco siglos a su tiempo.
Sobre estos últimos desarrollé mi tesis de grado en la Academia Real de Bellas Artes de Bruselas, con una serie de dibujos en técnica mixta que buscaban, entre otras cosas, incorporar el soporte (papel, collage) como elemento plástico “relevante” dentro del cuadro, al mismo nivel que el pastel, el carboncillo, la tinta y demás componentes. De la obra de Buonarotti y de mi tesis de grado nacieron la mayoría de los principios que todavía rigen mi trabajo.
El interés que he tenido siempre por la figura humana me ha llevado a encontrar mucha relación con artistas como Rubens y su tratamiento de los cuerpos, a Caravaggio, Delacroix, etc. La técnica de los primitivos flamencos y el manejo de la luz de los holandeses, cobijó mi formación plástica en Bélgica y determinó en gran parte mi manejo pictórico.
El manejo del color de maestros como Obregón y Roda, la fuerza de Caballero así como la línea de Manzur y de Grau, los ambientes de Ariza y tantos otros grandes artistas colombianos, son influencias definitivas, tanto para mí como para cualquiera que incursione en el mundo de la plástica en nuestro país.
Alfredo Araujo Santoyo